Historia contada por HumorRojiblanco (@humorojiblanco)
Repasemos esta gran historia, el día que William Knight hizo un gol pero sus compañeros no lo celebraron con él...
Todo sucedió en un partido vs Pereira, el delantero antioqueño se comió en el camerino unas butifarras con todo y cuero no ser pillado por los hermanos Solari (Jorge, técnico, y Eduardo, preparador físico)...
Knight, no pensó que dichas butifarras le iban producir tremendo dolor de barriga. Cuando empezó el calentamiento le comentó a Dulio Miranda, lo que sentía y éste le dijo: “Eche, pero ves al baño y echa la cagada”. fue al baño dos veces, pero no pudo “descargar”.
Junior saltó al campo y en pleno himno nacional, Knight sintió que “bajó lo que era”. Habló con el árbitro de aquel partido, (Alirio Blanquiceth) quien le dio permiso para ir al vestuario tiburón e intentar hacer su necesidad fisiológica.
Pero el man estaba de malas, cuando iba al baño sonó enseguida el himno de Barranquilla y le tocó quedarse apretando el ojo ciego
Con esas ganas enormes de ir al baño, el balón empezaría a rodar, le tiraron un pelotazo, pero ni siquiera Knight hizo el intento por buscar el balón. El público presente en el estadio lo empezaron a putear "Echeee estás cagaooo"
Knight, volvió a hablar con el árbitro y el juez de línea, "No aguanto, estoy que me cago" éstos concordaron que él, podía ir al vestuario cuando la pelota saliera del campo... Preciso empezó una tocata brava, como la del Barcelona, y esa bola no salía. Después de las mil y quinientas, la pelota salió por fin del terreno de juego, William Knight entró al vestuario y pudo realizar su necesidad fisiológica... El ruido del tripaje churriento se confundía con el ruido en las tribunas
Pero la vaina no termina ahí, Willy no se limpió, no había papel higiénico, le tocó volver al campo de juego con el orto sucio. Entró inmediatamente al terreno de juego, Hugo Illera le dio a entender a Édgar Perea lo que le había sucedido al jugador... Perea dijo entonces en su transmisión radial, de forma cómica y picante: “Ahí ingresa otra vez Willy Knight, caballero ya está livianito”.
Juan Carlos Abello, estaba en el banco de suplentes, fue el que se dio cuenta sobre la situación de Knight que no se había limpiado y lo gritó a los cuatro vientos. Y claro, viene el gol de Knight, golazo de antología, el negro corrió para abrazar a sus compañeros, pero todos le huían, el olor que emanaba era brutal... era gracioso ver correr a Willy tras sus compañeros, parecía un juego de 4, 8 y 12.